Trabajos Especiales

LA GÉNESIS DEL ORGULLO CARDENAL

Por Jose Gabriel Salas

José Gabriel Salas.- Este 15 de octubre se cumplen 50 años de la primera aparición del Cardenales de Lara en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional. Por tal motivo es importante recordar cómo se llegó a esa meta y los obstáculos que se debieron sortear para su ingreso en la principal liga del país. Antes, se debe ir atrás y recordar que este equipo fue fundado en Carora en 1942 por un grupo de humildes trabajadores. Medardo Oviedo, Amábilis Mendoza y Félix José Torres Oviedo se reunieron e impulsaron la idea de tener un equipo de pelota. Oviedo era albañil, ordeñador, obrero de caña; Silva laboraba como maestro albañil y Torres Oviedo era sastre. La pasión por el béisbol les hizo mantener hasta donde se pudo al Cardenales con mucho sacrificio. En 1944 se lo traspasan al hombre que cambiaría la historia del club para siempre: Don Antonio Herrera Gutiérrez. ENTREGA, PERSEVERANCIA Y ÉXITO De la mano de este empresario, dueño de 14 farmacias en tres Estados del país, principalmente en Carora, Cardenales arrasó con cuanto torneo se jugó en la tierra del Morere y sus alrededores. En 1962 ubica al equipo en la llamada liga Occidental y trajo como mánager a Earl Weaver. Para el año siguiente el cubano Rodolfo Fernández era el dirigente y tenía como jugadores a Luis Tiant y al propio Luis Aparicio. Éste último llegó a ganar mil Bolívares mensuales y trabajó en una de las farmacias de Don Antonio. Ese año la liga Occidental se detuvo debido a la manifiesta superioridad de los pájaros rojos. En 1965 Don Antonio Herrera Gutiérrez apostó en la vena gerencial del conocido narrador zuliano Arturo Celestino Álvarez y éste le organizó el equipo. Una serie de detalles importantes se apostaron delante de la, hasta entonces, utopía del empresario caroreño: Llevar a Cardenales a la Liga Central. Álvarez no cesó en conseguir el objetivo. En primer lugar los equipos de dicha liga no deseaban una expansión. Superado la negativa inicial, comenzaron las trabas. Los equipos deseaban garantías sí el público de Barquisimeto no respondía en las taquillas. Les preocupaba cómo iban a cubrir los gastos de los visitantes. Toñón, como también se conocía a Herrera Gutiérrez, garantizó seis mil bolívares a cada conjunto que viajara a Barquisimeto. El empresario dijo que las farmacias deban para eso y más, que no debía detenerse la iniciativa por dinero y que confiaba en la respuesta del público larense.  UN OBSTACULO TRAS OTRO Resuelto lo económico se presentó otro inconveniente. No podía haber expansión con un solo equipo. Toñón se comunicó con amigos en Maracay y así surgió la otra franquicia representada en los Tigres de Aragua. La Liga Central la conformaban Caracas, La Guaira, Industriales de Valencia y Magallanes. Con todo listo, Álvarez corrió a Barquisimeto para reunirse con las autoridades de la época. El gobernador Miguel Romero Antoni y el Secretario de Deportes Farid Richa se comprometieron a acondicionar el estadio Olímpico, conocido luego como Daniel ‘’Chino’’ Canónico. El resto sería carpintería. El roster era dominado por los jugadores importados encabezados por los dominicanos José Vidal Nicolás, Ricardo Joseph, Federico Velásquez; los panameños Ramón Webster, Oswaldo Echevarría y los norteamericanos Ken Sanders, Ron Tompkins, Darrel Osteen, Jim Morio, John Donaldson, Paul Seitz. Entre los criollos estaban Marcelino Sánchez, Neudo Morales, Armando Becker, Cecilio Prieto, Daniel Díaz, Domingo Barboza, Faustino Zabala, Darío Rubistein, Jonás Martínez, Claudio Urdaneta, entre otros. El mánager fue Rodolfo Fernández. UNA MADRINA MUY ESPECIAL La ciudad fue una locura antes del inicio del torneo. Una noche antes en un espectáculo y show musical se eligió a la madrina del equipo entre una serie de candidatas representantes de los diversos centros educativos, sociales deportivos y otras instituciones que hacían vida en la ciudad. La joven Diana Schaarbay fue la elegida en votación popular. Todos los presentes colocaron su papelito con el nombre de su candidata favorita. La joven de 18 años y zuliana de nacimiento estuvo muy comprometida con el equipo, a tal punto de viajar a todos los juegos. El evento fue transmitido por Radio Juventud y Radio Cristal y aderezado musicalmente por los ‘’Caciques Paraguayos’’. Fue tal la proyección de Schaarbay que participó junto al jugador Daniel Díaz en una campaña publicitaria del refresco ‘’Frescolita’’. NOCHE DE LOCURA El 15 de octubre de 1965 fue un verdadero caos en el estadio Olímpico. No se abrieron las puertas temprano y muchos ingresaron sin entradas. Fue difícil contabilizar cuantos entraron al parque. Se habla de entre 12 y 15 mil personas. Muchos tuvieron que ver el partido de pie. Otros, con boleto en mano, debieron retirarse al no haber asiento disponible. En taquilla se sumaron 57 mil bolívares de la época. Durante el desarrollo del juego se debió interrumpir en reiteradas ocasiones debido al público que se lanzaba al terreno. La entrada a menores de 14 años estuvo prohibida por ser un partido nocturno. De no ser así, seguramente iba a asistir una mayor cantidad de fanáticos. Para los que no asistieron al acontecimiento que paralizó a la Barquisimeto de entonces surgió la radio como alternativa. Hubo hasta tres transmisiones del juego. Por Radio Juventud con Abelardo Raidi, Elides Rojas, Rodrigo Orellana; por Radio Barquisimeto Arturo Celestino Álvarez, Joe Escobar y Otto Javitt Nader; por Radio Cristal Musiú Lacavalerie, Cheche Cordero y Alfonso Saer. SANDERS FUE LA FIGURA En lo deportivo, Ken Sanders se agigantó y con nueve arepas frente al Caracas marcó el camino para la primera victoria de la historia. El marcador final fue de 4 por 0 con Sanders lanzando completo. La primera carrera la anotó Daniel Díaz en el tercer inning y hubo jonrones consecutivos en el sexto cortesía de Ramón Webster y Federico Velásquez. Los larenses ganarían otros cuatro juegos en forma corrida hasta caer con el Valencia. Al final fueron eliminados. Sin embargo, el trabajo estaba hecho. Unos humildes trabajadores dieron la partida, un empresario enamorado de la pelota y con un empeño por trascender llevó a la franquicia a traspasar las fronteras de su querida Carora. Así comenzó esta historia, la misma que hoy emociona a miles de seguidores esparcidas por todas partes. Orgullo cardenal. Foto: El lanzador Ken Sanders