Cesar Iztúris

“Este año es muy importante”

 

Richard Gómez/Fort Lauderdale

 

Cesar Iztúris se ha visto disminuido en las últimas temporadas. Desde que ganó su Guante de Oro en el 2004, una cadena de hechos desafortunados lo ha perseguido al punto de que ha jugado con tres organizaciones diferentes en los últimos tres años. Sin embargo, su calidad en el terreno le permite recibir una gran oportunidad en uno de los equipos más tradicionales y competentes –segundo mayor ganador de series mundiales-, en las Grandes Ligas. “Eso es lo que quiero. Que este año sea el de un nuevo comienzo”, nos dijo Cesar en Fort Lauderdale, en donde conversamos antes de iniciar su juego contra los Orioles de Baltimore. “Este es un equipo que siempre tiene grandes expectativas, mucho apoyo de los fanáticos y sin duda que será un año importante porque la meta es llegar de nuevo a la Serie Mundial”.

Guante de Oro y problemas a granel

En el 2004 Iztúris deslumbró al mundo de las Grandes Ligas cuando tuvo lo que ha sido hasta ahora, su mejor temporada como profesional. En esa campaña dejó máximos totales en average de .288, 193 hits y 670 turnos. Al final se convirtió en otro de los campocortos venezolanos en Ganar el Guante de Oro, camino que inició Luis Aparicio, siguió David Concepción, Oswaldo Guillé y Omar Vizquel. Cuando se presagiaba el comienzo de una carrera consolidada y llena de éxitos, no obstante a partir del 2005 la suerte le cambio al barquisimetano. Su producción bajó a 114 hits en 444 turnos. Una lesión lo paró por casi un año, pues en el 2006 apenas jugó en 54 encuentros y comenzó su deambular entre equipos, pues salió de los Dodgers, pasó a los Cachorros, y terminó con los piratas. “He trabajado en todo. En mi parte física y mental. El año pasado estaba bastante bien en los entrenamientos, pero no tuve suerte, uno es humano y las cosas no salieron bien. Pero todo eso quedó atrás y este año es nuevo en todos los sentidos. Hay que olvidarse del pasado y seguir adelante”, acotó el larense, quien reconoció que el apoyo de su familia ha sido fundamental para superar los malos momentos. “Tanto mis padres como mi esposa han sido mis pilares. Es muy importante llegar a casa y poder recibir ese cariño que sólo allí puedes tener”.

Cesar sabe que el haber ganado el Guante de Oro le dio un enorme impulso, pero también aumentó las responsabilidades. “La gente y uno mismo espera que siempre seas el mejor. Sin duda que si no haces la jugada de rutina es un pecado grande. Pero también el Guante de Oro me ha servido para seguir recibiendo oportunidades”.

Una nueva puerta

Luego de terminar en el 2007 en el banco de los Piratas de Pittsburgh, Cesar regresó a Venezuela trabajando más fuerte para seguir consolidando su parte física. La salida de Dave Eckstein en los Cardenales de San Luis le abrió una ventana la cual debe aprovechar al máximo. A pesar de estar bateando apenas .175 en los entrenamientos primaverales, el manager Tony LaRussa ha dicho que confía en la calidad del criollo para poder rendir en la posición. “La confianza es esta profesión es muy importante y el manager me la ha brindado por ahora. LaRussa es muy bueno, siempre quiere ganar, y nos hemos llevado muy bien”.

“Nosotros queremos ver al Cesar que jugaba en Los Angeles. Necesitamos esa energía y sabemos que puede ayudarnos mucho”, nos dijo José Oquendo, coach de tercera base de los Cardenales. “Si estoy saludable y el manager me da la confianza, se que puedo ayudar a este equipo”, aseguró Cesar, quien poco a poco ha logrado involucrar más con sus nuevos compañeros. “Al principio uno llega medio tímido pero poco a poco he ido soltándome y engranar de nuevo. La presencia de algunos latinos, entre ellos Albert Pujols, quien me ha ayudado mucho, ha sido fundamental”.

Cesar sabe que el jugar con la misma franela que hizo grande a Ozzie Smith, le va a crear un entorno bastante extraño. “Para mí es un orgullo jugar donde lo hizo Ozzie. El ha sido uno de los más grandes y trataré de disfrutarlo”.

Orgulloso de jugar para Luis Sojo

Cesar nos dijo que para él haber jugado para Luis Sojo ha sido una de las mejores cosas que le han pasado en la vida. “Siempre he sido admirador de Luis Sojo, es mi ídolo y el haber jugado con él fue un sueño. Sojo es un ganador, no le gusta perder y eso siempre se lo ha inculcado a los jugadores. Más que un manager es un compañero”, confesó Cesar, quien reapareció en Venezuela y ayudó al Cardenales llegar a una final.

  1. La serie final fue una experiencia tremenda. La disfruté mucho, ni dormía pensando en cada juego. Lástima que perdimos, pero fue un momento bien especial.

El 2008 marcará un camino importante para Cesar. Para bien o para mal. La meta inmediata es tener salud, pero hay otras que Cesar también se ha planteado. “Primero me gustaría jugar el día inaugural con los Cardenales y que Maicer lo haga con los Angels, pero tu sabes a él lo está perjudicando que siempre ha jugado más como tercera base y segunda, no como campocorto, Quiero hacer tal como lo hicieron los hermanos Molina. Lo otro es jugar el Clásico Mundial. Es un sueño que quiero cumplir”.

Cuando uno ve el esfuerzo que ha hecho Cesar y conoce su humildad, sólo espera que la suerte vuelva a estar de su lado.