Luis Sojo se prepara para ganar un campeonato.

Richard Gómez/Tampa. Florida.

 

Genio y figura dentro y fuera de la cancha, Luis Sojo viene de su segunda experiencia como manager en Venezuela, primera como dirigente a tiempo completo. Sorprendiendo a propios y extraños, Sojo fue capaz de meter al Cardenales, uno de los equipos con menos ofensiva del campeonato, en su primera final desde 2001, desafortunadamente el equipo no pudo vencer a los Tigres. “Ahora mismo te puedo decir que fue una temporada positiva. Se logró un objetivo que era llegar a la final y si bien perdimos, creo que se pudo ganar. Terminé contento porque todos los jugadores se entregaron todo el tiempo. Nadie se molestó y nadie jugó sin ganas. Eso fue lo mejor del equipo. Logramos enfocarnos todos en un mismo objetivo y eso sin duda  nos ayudó y nos ayudará para el futuro”, nos comentó Luis desde su bella casa a las afueras de Tampa.

Como es su característica, Luis habló de todo un poco y no rehuyó ningún  tema. “Siempre nos faltó un bateador de poder que pudiera ayudara a Robert Pérez. Todo lo que hicimos se lo debo al pitcheo y te puedo decir que los lanzadores cumplieron con su trabajo. Pero también hay que destacar la labor de la directiva, pues trajo un gran grupo de refuerzos, para mí los mejores en muchos años”.

Más que un manager, un amigo

A pesar de ser un secreto a voces su designación, no todo el mundo tenía confianza en el trabajo que podía realizar Sojo, sobre todo porque en un elenco donde se necesitaba pone una fuerte disciplina y rescatar el compromiso, Sojo no era el mejor ejemplo posible. “Todo el mundo lo sabe. Yo nunca me llevé bien con ningún manager, por diferentes razones. Pero también ninguno o pocos trataron de ponerme en disciplina, es decir, pareciera que por sólo el hecho de ser Luis Sojo, podía hacer lo que quiera y lo hacía. Sólo Domingo Carrasquel y Phil Regan fueron diferentes en eso. Pero al final de mi carrera veía cosas que no me gustaban y que como manager no iba a tolerar. Esa indisciplina que me caracterizaba ahora me molestaba. Por eso lo primero que hicimos fue reunirnos todos y la mejor respuesta fue la queme dieron los veteranos. Claro uno tiene que saber cuando apretar y cuando soltar. Ahí estuvo parte de nuestro éxito. Todos se sintieron bien compenetrados y parte del equipo”, confesó Luis, palabras que han  ratificado muchos jugadores con los cuales hemos hablado. “Ellos siempre me vieron como el jugador, porque hasta hace un año era su compañero, también me vieron como un amigo y siempre mi oficina estaba abierta. No soy de los que se la pasa dando discursos. Soy claro y preciso”.

 

Sin nada que arrepentirse

Luis Sojo al igual que todos los managers fue cuestionado durante la temporada, pero más que todo en los play offs. Para él esto sólo es parte del trabajo. “Hagas lo que hagas siempre habrá críticas, unas buenas y la gran mayoría sin sentido. Cuando clasificamos lo primero que hice fue buscar jugadores para que me ayudaran y no nombres importantes. En la final, nos faltó un bateador, pero teníamos al mejor cerrador del béisbol. Que si no saqué a Giovanni Carrara en un momento, o que dejé a Geremi González más de la cuenta en otro. No creo. Uno está ahí para tomar decisiones y las que tomé era porque así lo creí. Y estoy satisfecho de eso tanto que  como jugador no me gustaba perder y llegaba a  mi casa sin hablarle a nadie. Cuando perdí el último juego de la final, no estaba contento, pero me sentí satisfecho. Todos lo hicieron bien y debo agradecer mucho a Omar Malavé por su cooperación”.

Entre las críticas más escuchadas sobre Sojo, era la perseverancia en mantener la misma alineación y la de “jugar mucho con el corazón”.

  1. En primer lugar nuestro line up era de los mejores pero no bateamos lo que podíamos. Algunos jugadores nunca encontraron el ritmo y eso fue así todo el año. En segundo lugar hablaron de Robert Pérez, pues yo quiero decirles que cuándo vea que Robert no me pueda ayudar, le diré que se retire, pero Pérez fue nuestro mejor empujador y desde ya se está preparando para la próxima campaña. Pocos saben que Robert estaba sufriendo mucho con la enfermedad de su padre y por primera vez en 20 años pidió un día libre. Ojala todos fueran como él. En cuanto a Giovanni Carrara, en los momentos difíciles siempre fue el hombre que tenía la bola. Entonces no era que era por ser mis compadres, sino porque me demostraron que todavía están entre los mejores de la Liga.

Otro de los puntos con los que Sojo tuvo que lidiar fue tener el tino suficiente para poder darle chance a los jóvenes sin tener que dejar de competir. “Desde la primera reunión que tuve con la gerencia del equipo, uno de los objetivos era darle chance a los muchachos. Siempre he tenido la certeza de que tu no ganas campeonatos con muchachos, por eso los fuimos soltando en la medida de que habían las posibilidades. Unos hicieron un gran trabajo, otros mostraron que les falta un poco más de tiempo, pero todos sabían cual era su rol y así lo aceptaron. Puedo decir con certeza que pocos o ningún pelotero se sintió relegado en el equipo. Muchas veces les dije que cuando yo estaba en Grandes Ligas era un jugador suplente, pero que siempre estaba listo para jugar y ellos entendieron la moraleja”.

¿El mejor manager para mí? Luis Sojo

“En plena final me preguntaron si me gustaba el estilo de Buddy Bailey y le dije que no. A mi me gusta Luis Sojo como manager porque uno tiene que tratar de ser el mejor en su trabajo. Nunca le impuse a un pelotero que jugara como Luis Sojo, al contrario, les daba la libertad para que trataran de resolver ellos mismos en el terreno”, nos dijo Luis.

En la mayoría de las ocasiones el manager no recibe el crédito por los triunfos del equipo, pero se les juzga por las derrotas. Sojo tiene muy claro esa ecuación. “Nunca sentí  que una victoria la logramos por algo que yo haya hecho, es más, muchas jugadas que salieron  muy buenas eran porque los jugadores la ejecutaban por su cuenta y es ahí donde lo importante para un manager es saber quién puede tener la capacidad de liderazgo en ese sentido. En lo único que el manager puede incidir es en el cambio de los lanzadores. Allí siempre trato de hacer lo que un día me dijo Domingo Carrasquel, que en los innings finales siempre tenga brazos disponibles y creo que en un 99 por ciento eso se cumplió”.

Por otro lado, Sojo quien tendrá otra temporada con la filial clase A de los Yankees, manifestó que sólo saldría de allí si alguien lo ofrecer un trabajo en las Grandes Ligas.

Lo que se viene en el 2008

Hace una semana Sojo se reunió con la gerencia del Cardenales para comenzar a estructurar al equipo de cara a la próxima campaña. “Vamos a hacerle un gran seguimiento a los muchachos de ligas menores y vamos a cambiar un poco la estructura de la importación. De entrada necesitamos un bateador de fuerza y mejorar los jardines. En ese sentido vamos a colocar a Hernán Iribarren en ese lado del terreno. Si recuperamos a Moisés Hernández y Gabriel Alfaro, podremos tener tres jugadores de posición y cinco lanzadores. Por lo demás estoy contento con lo que tenemos”, manifestó Luis, mientras daba un repaso de los nuevos peloteros que podrían surgir:

  1. Iribarren está listo para brillar en la pelota invernal. También debemos estar atentos con Winston Márquez, Raúl Rivero y Sergio Escalona entre otros. En el infield José Valbuena y Alcides Escobar tendrán mucho chance y espero contra con Luis Jiménez recuperado. Tenemos mucho talento y por eso estoy muy optimista.

Sojo sabe que contar con los jugadores de Grandes Ligas es una lotería por varias razones. Por eso quiere estar muy atento desde el principio. “Octubre no es igual a enero. Por eso hay que estar encima de los jugadores y buscar lo que en verdad se necesita. En ese sentido tengo mucha libertad con la gerencia”.

“Quiero ser manager en el clásico”

Sojo quiere volver a ser manager en el próximo clásico del béisbol. Ya estuvo en el primero, donde fue el único que puso la mejilla para recibir todos los embates de la prensa. Ahora con más experiencia, quiere demostrar que es un legítimo candidato.

“Sin duda que quiero ser de nuevo el manager de la Selección. Todo el mundo sabe porque no ganamos: Nadie estaba en forma pero todos querían jugar. ¿Cómo le digo que no a jugadores como Abreu, Cabrera, Guillén etc., que  no jueguen a porque no están en forma? Imposible. Y ahí estuvo el problema. No tuvimos tiempos de preparación. Decir o criticar otras cosas es una falta de ética. Ahora bien, si soy el manager todo será diferente y jugarán los que mejor estado tengan y no los más famosos”.

Con estás palabras despedimos a Luis Sojo y su esposa Zuleima, próxima a dar a luz. “Estoy muy contento con este regalo de Dios. Es una hembra y la esperamos para Mayo”, dijo Luis, quien está preparando una súper subasta para mediados de noviembre.

-- Tengo muchos artículos interesantes, pero si conocen a alguien con memorabilia interesante me avisan.